Joint Commission - National Quality Approval
"He llegado al final de mi camino en OPC; nunca pensé que este día se volvería una realidad, me duele y me entristece el corazón, el hecho de pensar que mi misión en este fabuloso lugar esta ahora cumplida, pero al mismo tiempo me llena de orgullo y felicidad, esta nueva oportunidad de vida que tengo frente a mí. Quizás no vuelva a ver en mi vida a toda esta gente linda que me vio crecer y que me dio las alas para volar. Gracias a cada uno que contribuyo a devolverme mis sueños, mis ilusiones, mis metas por cumplir. Gracias a cada una de las personas, sean nutricionistas, RC's, terapeutas, familia, amigos y a mi Diego, que estuvieron ahí, junto a mí, en los momentos en que más los necesite.

Pero gracias sobre todas las cosas a Dios, porque hoy puedo decir "Prueba Superada" y por darme a mí y a mi familia los medios parasalvar a mi vida y hacerme vivir esta única y grandiosa experiencia de volver a nacer. Fue un camino dificil, muchas veces perdi la esperanza y las ganas de seguir adelante, pero al final valio la pena; vale cada lagrima, cada caida, cada dia dificil, porque en laobscuridad siempre hubieron rayitos de luz que me devolvian las ganas y la razon de de vivir, la esperanza y las fuerzas para seguiradelante; hubieron siempre palabras lindas, hubieron risas, bailes, bromas, juegos, consejos, carino, paciencia y comprension,y fue todo eso lindo que vivi lo que me ayudo, me apoyo y en muchos momentos hasta me cargo. Infinitas gracias a OPC por sanar las heridas de mi cuerpo, mente, alma y corazón. Gracias OPC por tu amor, comprensión y paciencia de cada día; en mi corazón llevo un pedazo de ustedes y lo cargaré conmigo hasta el final de mis días! Gracias OPC por darme la fuerza, el coraje y el valor para emprender el viaje más maravilloso de todos: La Vida."  —Siempre en mi corazón, MJN

 

"Decidir ir a tratamiento fue la decisión más valiente y también la más aterradora que tomé en mi vida. De lo único que estaba segura era de que OPC sería la opción que más se ajustaría a mí. Desde el momento en que entré, fui abrazada por todo el equipo y las pacientes. La verdad es que me embarqué en este viaje con las intenciones incorrectas; traicionada por mi desorden alimenticio, busqué ayuda como último recurso para perder peso. No podía, o no quería, querer creer que alguien con un desorden alimenticio desde la temprana infancia pudiera recuperarse de algo que para mí se veía tan natural...

Fue en el programa IOP donde pude volver a familiarizarme conmigo misma, la persona que había perdido en medio de una enfermedad abrumadora, y ver que era capaz de vivir sin mi mecanismo de afrontamiento tóxico. IOP es el balance perfecto: seguro pero retador, honesto pero amable, y permite recibir tratamiento mientras la vida se vive. Cuando recién entré al tratamiento, lo percibí como una debilidad; sin embargo, mirando hacia atrás vi la fuerza que me tomó rendirme al programa y confiar en aquellos a mi alrededor; ... ¡y es una apuesta que valió la pena! Las relaciones que desarrollé con mi terapeuta y mis entrenadores de recuperación fueron vivencias que me inspiraron a ser vulnerable, real, y a vivir en el momento. Gracias a estas relaciones soy capaz de ser abierta y honesta con mi familia y con amigos fuera del tratamiento. Por último, me gustaría agradecer a OPC por darme el regalo de la libertad; la libertad de ser quien soy y alcanzar mi máximo potencial."  —S.P. (traducido con permiso)

 

"Al salir de OPC, me sentía agradecida por el apoyo y orientación que recibí durante los cuatro meses que estuve interna. Salí con muchísimos recuerdos, algunos alegres y otros amargos, pero cada uno de ellos conducente a mi recuperación. Dejé OPC maravillada ante la voluntad de todas las personas (terapeutas, personal y las demás pacientes) de ayudarme a dar los pasos precisos que necesitaba para poder dejar atrás mi trastorno alimentario. Me fui del centro extremadamente satisfecha y agradecida por la buena disposición de OPC de acomodar el tratamiento a mis necesidades particulares y de ayudarme a trabajar en mis problemas personales.

Sin embargo, fue hasta llegar a mi casa y empezar a reconectarme con mi “vida real”, cuando pude medir la magnitud del impacto positivo que tuvieron en mi vida los cuatro meses que invertí en OPC. Pocos días después de mi regreso, logré realizar varias de las actividades que no había podido hacer durante los casi diez años que viví presa en mi trastorno alimentario. En OPC me dieron las herramientas que me ayudaron a dejar ir mi rigidez; a salir a cenar con mis amigos; a tener energías suficientes para hacer caminatas y disfrutar de la naturaleza; a involucrarme en las conversaciones familiares durante la cena; a quedarme en la fiesta hasta tarde si la ocasión lo merecía; a aceptar planes inesperados; a comer las galletas de mi mamá y a disfrutar de la compañía de mi perro incluso cuando me quiere robar mi comida. OPC me enseñó como volver a vivir, como enfrentar mis problemas de una forma sana y como aceptar tanto mis errores como mis éxitos."  —R.O.

 

"Nada que pueda escribir o decir expresaría verdaderamente lo maravilloso de OPC. Después de seis meses de trabajo arduo, días buenos, días malos, tiempos felices y tristes, estoy renovada, arreglada, y he revivido. OPC se transformó en mi hogar y el equipo y las pacientes en mi familia. El amor, cuidado y apoyo dentro de las paredes de OPC es tan enorme y poderoso que la recuperación es posible. Si uno está dispuesto a trabajar, diría que OPC es el lugar perfecto (sí, ¡perfecto!) para hacerlo. Mi corazón siempre guardará un lugar para mi familia de OPC. ¡Los quiero!"   —K.L.  (traducido con permiso)      

 

“¡Hola vida! Ha pasado tanto tiempo, tantas lunas como yo les digo a los años, desde que no te veía. Solo puedo recordar la belleza y los sentimientos que tenía porque ahora vuelvo a sentirlos. Siento cómo mi propio ser ha regresado a mí. Ya nada me controla, ahora yo soy la que toma las riendas y es maravilloso este sentimiento de libertad, de amor hacia mí misma y por ende hacia los demás. Siento como que soy de nuevo esa nenita de tres años tan especial a la que todo el mundo quería, y es un raro sentir porque ahora tengo un cuerpo de 46 años. Pero aun así creo que está bien. Puedo manejarlo.

He pasado por muchas, muchas cosas malas y tristes para tomarte de regreso, mi hermosa vida, pero todo lo que he vivido hasta llegar aquí siento que valió la pena y el dolor. Tengo un hermoso sentimiento en el corazón y todo lo que cada día vivo siento que son regalitos esparcidos alrededor de mi ser, creados por Dios. Te prometo respetarte, amarte, cuidarte y darte todo lo bueno que no pude darte antes, porque no sabía cómo hacerlo. Soy muy afortunada, soy una hija de Dios y le doy gracias a mi vida porque ahora sí voy a vivirla a plenitud. Amén." —M.G.

 

"Querido Desorden Alimenticio: En realidad no sos 'mi querido', así que voy a comenzar de nuevo.

Desorden Alimenticio: He vivido contigo casi toda mi vida. La verdad no sé cómo voy a vivir sin ti, pero lo que definitivamente sé es que ya no te quiero en mi vida. Mi vida no tiene un lugar para ti. Cada pequeño hoyo que solías llenar ahora está lleno de respeto, amor y bondad para conmigo.

Cuando tenía tres años, alguien tomó mi vida, y viví 46 años dando vueltas, exhausta, tratando de encontrar mi vida robada en otros, en alcohol, en comida, o en lo que fuera que yo creía mi hogar. Ahora estoy tomando mi vida de nuevo, la vida que perdí sin mi consentimiento, y rezo a Dios para mantenerme caminando en este hermoso y maravilloso camino, mi propia recuperación. Siento que estaba viviendo en la oscuridad con demonios y cosas malas, ahora veo ángeles por todos lados. Me siento como yo misma caminando en una luz bella y absoluta. Cambié cómo me percibo a mí misma a través del aprendizaje, el entendimiento, y el perdón.

Te estoy diciendo adiós [Desorden Alimenticio]. No fue un placer conocerte y simplemente estoy dejándote ir. Ya no eres una parte de mi vida. Me siento libre, ¡y me siento bien! Lo único bueno que obtuve de ti fue OPC, y estoy agradecida por eso "  —M.G. (traducido con permiso)

 






 

We at Oliver-Pyatt Centers strive to genuinely connect with each individual,
to address the core issues driving the eating disorder,
and to provide the tools needed to live a meaningful life, free from food and weight preoccupation.


HOME
TESTIMONIALS
CONTACT US
866.511.HEAL


 






 
ABOUT US
Why OPC?
Our Mission
Our Team
 






 
OUR PROGRAMS
24-hour Residential
& 12-hour PHP

Intensive Outpatient
Food & Exercise
Team Videos
 






 
ADMISSIONS
Information
Application
Intake Questionnaire
 






 
CLIENTS & FAMILIES
A Letter from
Dr. Wendy Oliver-Pyatt

ED Education
ED Resources
Family Fridays
Local Resources
 






 
PROFESSIONALS




 






 
OUTREACH
Calendar